Las habilidades más valoradas por el mercado laboral en los próximos años
Las habilidades que más valora el mercado laboral en los próximos años son las que combinan tecnología, análisis, comunicación y capacidad para aprender deprisa. En la práctica, tienen menos recorrido quienes se limitan a ejecutar tareas mecánicas y más quienes saben apoyarse en herramientas, como hojas de cálculo con fórmulas o sistemas de inteligencia artificial, para resumir datos, interpretar resultados, revisar su trabajo y cambiar de rumbo cuando cambia la demanda.
Principales conclusiones
- La inteligencia artificial generativa y las herramientas digitales ya tienen peso en el trabajo diario, porque automatizan tareas y exigen revisión humana.
- Las competencias híbridas, como el análisis crítico combinado con la comunicación, valen más que ejecutar deprisa sin criterio.
- En sectores como la tecnología, las finanzas y el marketing, los reclutadores buscan un impacto medible, no solo una lista de herramientas.
- Durante los próximos 3 a 5 años, tenderá a aumentar el valor de quienes aprenden rápido y se adaptan a procesos nuevos.
- En el currículum y el portafolio, la señal más sólida es mostrar un resultado concreto, con cifras, contexto y la decisión tomada.
Qué valora el mercado ahora y por qué
Lo que se valora ahora combina competencias técnicas, cognitivas y conductuales que deben funcionar juntas. Las fuentes citadas apuntan en esa dirección: la inteligencia artificial generativa automatiza tareas repetitivas, pero exige personas capaces de definir bien el encargo, revisar el resultado y tomar la decisión final.
El Foro Económico Mundial señala que tres cuartas partes de las personas encuestadas utilizan inteligencia artificial generativa en el trabajo y que la mayoría aporta sus propias herramientas a la rutina laboral. El mensaje es claro: adaptarse ya forma parte del empleo, no es un añadido opcional.
La cuestión central no consiste en memorizar una lista de herramientas. Lo que cuenta es demostrar que puedes aprender lo suficiente para usar un sistema nuevo sin frenar la entrega. Por ejemplo, abrir un CRM, introducir bien la información y generar un informe sencillo sin necesitar supervisión constante. En un proceso de selección, eso reduce el riesgo para quien contrata: la persona se incorpora y empieza a producir, aunque el procedimiento, el programa o la prioridad cambien a mitad de camino.
La consecuencia práctica es sencilla. Quien solo ofrece rapidez de ejecución suele perder terreno frente a quien combina velocidad y criterio. Aprender a manejar una herramienta sin entender el problema empresarial que resuelve sirve de poco. El valor está en conectar esa herramienta con un resultado concreto.
El Banco Mundial, en un informe de 2026, también subraya la importancia del capital humano al mostrar que las carencias en educación, salud y mercado laboral reducen los ingresos futuros. Para una carrera profesional, la lectura es muy concreta: la base de habilidades influye en la productividad, la movilidad y la capacidad de adaptarse a nuevas ocupaciones.
Qué habilidades aparecen con más fuerza en los informes y cómo se define cada una
- Competencias digitales y dominio de herramientas tecnológicas en el trabajo diario, es decir, saber utilizar hojas de cálculo, sistemas corporativos, automatizaciones, buscadores, CRM y plataformas de colaboración sin depender de ayuda para lo básico.
- Inteligencia artificial e inteligencia artificial generativa, incluida la capacidad de escribir prompts útiles, revisar las respuestas, comprobar los errores y aplicar la herramienta con criterio, no como un atajo ciego.
- Resolución de problemas, análisis crítico y toma de decisiones basadas en datos, es decir, convertir información dispersa en una elección clara, justificable y aplicable.
- Comunicación, colaboración, adaptabilidad y liderazgo aplicados al día a día profesional, que se reflejan en la coordinación, el feedback, la negociación y el trabajo con distintos departamentos.
- Capacidad para aprender rápido y transferir conocimientos entre tareas, áreas y proyectos, porque quien aprende algo una vez y lo reaplica en otro contexto aporta más valor que quien permanece atado a una única rutina.
En la práctica, estas habilidades se necesitan juntas. Quien domina la inteligencia artificial, pero no comunica bien, puede entregar algo técnicamente sólido y mal planteado. Quien comunica con soltura, pero no sabe trabajar con datos, quizá convenza durante un tiempo, aunque tendrá dificultades para sostener una decisión. El mercado valora la combinación, no una destreza aislada que funcione por su cuenta.
Iberdrola entiende las competencias digitales como algo más amplio que manejar tecnología. Incluyen conocimientos, valores, actitudes, ética y un uso responsable de los datos. Esta definición ayuda a evitar un fallo frecuente en las entrevistas: presentar las herramientas como un adorno del currículum. El reclutador quiere saber si las utilizas para trabajar mejor y reducir tareas repetidas, por ejemplo, al crear una hoja de cálculo automatizada o documentar un proceso con menos errores.
En qué sectores adquieren más valor estas habilidades
| Sector profesional | Habilidades que ganan más peso | Motivo de la demanda | Ejemplos de evidencias del mercado | Tipo de señal que busca el reclutador |
|---|---|---|---|---|
| Tecnología y datos | IA generativa, automatización, pensamiento crítico e integración entre departamentos | Crecimiento de los puestos híbridos y presión por entregar resultados con mayor rapidez | Gartner y Lightcast aparecen en informes de 2026 en los que citan la expansión de los puestos relacionados con la IA y los datos, mientras que el informe Experis Tech Talent Outlook Q2 2026 señala una escasez de habilidades tecnológicas | Proyectos con una stack tecnológica clara, métricas, documentación y revisión de resultados |
| Administración, finanzas y operaciones | Competencias digitales, hojas de cálculo, priorización, comunicación y toma de decisiones | Mayor volumen de tareas repetitivas y necesidad de mantener el control con menos errores | La Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup del tercer trimestre de 2026 destaca la demanda de perfiles que combinen productividad y flexibilidad | Un currículum con impacto medible, como la reducción de plazos, errores o costes |
| Marketing, contenidos y ventas | IA generativa, análisis de datos, redacción, experimentación y colaboración | Presión por la velocidad, la personalización y el análisis del comportamiento del cliente | The Shift y los informes editoriales de mercado señalan el avance de la IA, la automatización y las competencias digitales en el trabajo | Portafolio con campañas, textos, pruebas, embudos o casos prácticos con contexto y resultados |
| Servicios, atención al cliente y gestión de personas | Comunicación, empatía, adaptabilidad, resolución de conflictos y liderazgo | Entornos híbridos y necesidad de mantener la calidad en situaciones variables | Robert Half Brasil destaca las habilidades interpersonales y la adaptabilidad como factores diferenciales recurrentes | Ejemplos de mediación, formación, feedback y mejora de procesos |
| Industria, energía y áreas técnicas | Comprensión de procesos, seguridad, disciplina operativa, tecnología aplicada y aprendizaje continuo | Digitalización de procesos y necesidad de reducir los fallos operativos | Los materiales institucionales de Iberdrola muestran un enfoque en las competencias digitales para mejorar la eficiencia y responder a imprevistos | Certificaciones, registros de procedimientos, mejoras implementadas y cumplimiento de la normativa |
La tabla deja una idea clara: el mercado no busca la misma combinación de habilidades en todos los sectores. En tecnología pesa más la profundidad técnica, y se demuestra cuando consigues desplegar una solución sin romper el sistema.
En las áreas administrativas y operativas, importa mucho ordenar la información, trabajar con herramientas y entregar resultados consistentes, como informes cerrados sin discrepancias. En los puestos de relación con clientes o equipos, coordinar a las personas pesa más que ejecutar una tarea aislada. Se ve, por ejemplo, cuando la oferta exige dirigir reuniones y dejar constancia de los acuerdos.
Esto ayuda a evitar un error costoso: estudiar la habilidad de moda sin mirar el sector al que quieres dirigirte. Para recolocarte, el punto de partida no debería ser «lo que está en auge», sino «lo que exige este tipo de puesto cada día».
Qué está ganando terreno y qué está perdiendo espacio en los próximos 3 a 5 años
Durante los próximos tres a cinco años ganarán terreno las funciones y competencias que conectan áreas, datos y tecnología.
Los informes publicados entre 2023 y 2026 que aparecen en la investigación, incluidos los materiales de Googleapis.com sobre tendencias de competencias, muestran el avance de las tareas relacionadas con los datos, los prompts multimodales, la gestión de productos, la dirección de proyectos y la ética en la inteligencia artificial.
Dicho de forma sencilla, tendrá más valor quien coordine el trabajo entre personas y sistemas que quien se limite a ejecutar una parte aislada.
También mantienen su valor las habilidades humanas aplicadas a entornos híbridos: comunicación clara, priorización, colaboración a distancia, negociación de expectativas y liderazgo de la rutina. No es una defensa idealizada de las «soft skills», sino una respuesta a cómo se reparte el trabajo. Cuando el equipo está distribuido, un mensaje claro se traduce directamente en productividad.
Las tareas más estandarizadas, previsibles y fáciles de automatizar pierden terreno. Ahí entran varias actividades de clasificación, cumplimentación, extracción sencilla de datos y producción repetitiva de textos o informes sin análisis. El puesto no desaparece entero de golpe. Lo que queda más expuesto es la parte de la función que no requiere criterio.
Para quien está planificando su carrera, la consecuencia es clara: estudiar únicamente ejecución operativa es una estrategia frágil. Conviene buscar habilidades transferibles, porque facilitan el paso de un área, un proyecto o una empresa a otra sin empezar desde cero. Las empresas miran menos un título aislado y más la capacidad demostrable de entregar resultados, aprender y adaptarse al contexto.
Cómo demostrar estas habilidades en el currículum, el portafolio y el día a día
- En el currículum, escribe el resultado, el contexto y la herramienta utilizada. En lugar de «dominio de Excel», es preferible algo como: «automaticé informes semanales en Excel y Power Query, reduciendo el tiempo de consolidación de 4 horas a 40 minutos». Si no tienes la cifra exacta, describe el efecto con claridad: menos trabajo repetido, mayor previsibilidad o una respuesta más rápida.
- En el portafolio, elige casos que demuestren capacidad de decisión, no solo estética. Un buen ejemplo es un proyecto que incluya el problema, la acción, la herramienta y el resultado: «reestructuré la clasificación de leads mediante un formulario y una hoja de cálculo, creé criterios de prioridad y documenté el flujo». Esto demuestra capacidad de análisis, no solo presencia en internet.
- En las certificaciones, utiliza títulos que indiquen una base técnica y estén alineados con el sector. Son más útiles cuando confirman unos conocimientos que ya aparecen en proyectos, prácticas, trabajos freelance o empleos formales. Por sí solas, rara vez bastan para conseguir un puesto en procesos de selección más competitivos.
- En el día a día, demuestra la habilidad mediante una práctica constante y fiable. Quien dice que sabe colaborar debe acudir a las reuniones con un orden del día, registrar las decisiones, cumplir los plazos y dar respuestas claras. La competencia se vuelve visible cuando reduce el ruido para las demás personas.
- En la entrevista, responde con una situación concreta. Una respuesta sólida sonaría así: «Cuando el equipo retrasaba las entregas por falta de coordinación, organicé un sencillo panel de estado, asigné responsables y empecé a revisar los bloqueos dos veces por semana. El flujo se volvió más previsible».
Lo que ayuda a contratar a buenos profesionales es una señal que pueda verificarse. Un portafolio vistoso, si no explica el contexto, convence poco. Y un currículum cargado de términos genéricos tampoco. Quien evalúa quiere comprobar que la persona trabaja con un método, sabe explicar lo que ha hecho y puede repetir el resultado en otro entorno. Por ejemplo, una entrega que muestre el antes y el después, el plazo y el impacto concreto.
El estudio de mercado de ManpowerGroup, incluidas las ediciones Experis Tech Talent Outlook Q2 2026 y Encuesta de Expectativas de Empleo ManpowerGroup Q3 2026, confirma que conviene ajustar la formación y la experiencia a los problemas que las empresas necesitan resolver ahora. La idea también sirve para quienes buscan ingresos adicionales: suele funcionar mejor ofrecer una habilidad concreta, con una entrega bien definida, que presentarse como alguien que hace «un poco de todo».
Qué debes extraer de este análisis para tu próxima decisión
Si solo puedes escoger un área de estudio, empieza por las competencias digitales y el análisis práctico de datos. Aparecen en casi todos los sectores y sirven de base para desarrollar otras capacidades. Si tu trabajo depende mucho del trato con personas, da prioridad a la comunicación, la colaboración y la adaptabilidad. Y si ya trabajas en tecnología, profundiza en la IA generativa, siempre con revisión crítica y nociones de producto.
¿Dudas entre hacer un certificado o desarrollar un proyecto? Escoge el proyecto si necesitas demostrar una capacidad real. La certificación encaja mejor cuando buscas superar el cribado inicial y acreditar una base clara. Si tienes que elegir entre aprender una herramienta nueva o reforzar el razonamiento, haz las dos cosas, pero empieza por lo segundo: la herramienta cambia; el método permanece.
Si buscas empleo, aplica un criterio sencillo: lee la oferta, localiza las tres habilidades que más se repiten y conviértelas en pruebas concretas para el currículum, el portafolio y la entrevista. Quien hace esa traducción con rapidez suele transmitir más credibilidad durante la conversación.
Preguntas frecuentes
¿Pesa más una certificación que un portafolio para demostrar una habilidad?
Por lo general, no. En los puestos donde cuenta la aplicación práctica, el portafolio y las entregas concretas suelen convencer más que un certificado aislado. La certificación sirve para acreditar una base técnica y puede ayudar a superar el cribado inicial, pero gana peso cuando respalda algo que ya has aplicado en un proyecto, unas prácticas, un trabajo freelance o un empleo formal.
¿Qué habilidades son útiles para quien está empezando y todavía no tiene experiencia?
Al principio, suelen resultar más útiles la comunicación, la organización, la capacidad de aprender rápido, el manejo de herramientas digitales y la autonomía para resolver problemas sencillos. El artículo también señala las competencias digitales, el análisis práctico y la adaptabilidad como una base válida para casi cualquier sector. Si aún no tienes experiencia, demuestra esas capacidades con tareas, proyectos propios o ejercicios que terminen en un resultado claro.
¿Las habilidades más valoradas son las mismas en cualquier sector?
No. Hay un núcleo común, formado por la comunicación, la adaptabilidad y el dominio digital, pero la combinación cambia de un sector a otro. En tecnología y datos tienen más peso la profundidad técnica y la IA. En las áreas administrativas y operativas importan las hojas de cálculo, la priorización y la constancia. En servicios y gestión de personas ganan relevancia la comunicación, la empatía y la resolución de conflictos.
¿Cómo saber si una habilidad ya se ha vuelto demasiado común para diferenciar al candidato?
Si casi todos los currículums del sector incluyen la misma habilidad, mencionarla ya no basta para diferenciarte. La ventaja pasa entonces por las pruebas: el proyecto realizado, la herramienta utilizada, el contexto y el resultado obtenido. No te limites a afirmar que sabes hacerlo. Explica qué cambió después de tu intervención, porque eso es lo que el reclutador puede comparar.

